Anteayer te despediste, prenda amada, diciéndome que pronto volverías; han pasado sólo tres días y parece una larga temporada. Hoy bien puedo valorarte, noble esposa, y deseando tenerte aquí a mi lado, no te imaginas el vacío que tú has dejado al ausentarte como errante mariposa. Al saberte en tierras extranjeras, disfrutando la belleza de [...]
Read More...



